Si estás planeando un viaje en barco, puede que tu primera opción sea pensar en reservar un crucero. Después de todo, es una forma bastante común de viajar hoy en día, especialmente a destinos cálidos.
Pero hoy queremos ampliar tus perspectivas y hacerte saber que hay otro tipo de «crucero» que podrías considerar. Nos referimos, por supuesto, al alquiler de un yate privado.
¡Buenas noticias! No necesitás saber nada de barcos ni de navegación para alquilar un barco, ya que, si no tenés experiencia, podés contratar fácilmente un capitán local que se ocupará del barco y te guiará a los mejores destinos. Veamos algunas de las principales razones para abandonar los abarrotados cruceros y reservar en su lugar una íntima escapada en yate con tus seres queridos.
1. MÁS EXCLUSIVIDAD
Cuando reservás un viaje en crucero, la experiencia puede ser increíble, pero las vacaciones no se adaptan específicamente a tus necesidades. Es un producto general que se ofrece a millones de personas y, por supuesto, tiene que ser universal para satisfacer a todos los pasajeros.
Un alquiler de yates, en cambio, es un producto de viaje mucho más exclusivo: un tiempo en un barco con todas las comodidades para disfrutar con tu familia y amigos y hasta un capitán contratado para servirles. Además, también tenés la opción de contratar a un chef para mejorar aún más tu experiencia de alquiler. Todos los servicios están orientados a ofrecerte la mejor experiencia posible, adaptada a las necesidades y preferencias específicas de cada huésped, lo que se traduce en unas vacaciones cien por ciento personalizadas.
2. EXPLORAR LAS JOYAS OCULTAS
Ya hemos mencionado en otras oportunidades que el alquiler con patrón también puede funcionar como un excelente guía turístico a bordo. Generalmente, los capitanes son lugareños y conocen bien la zona, por lo que pueden ofrecerte muchas recomendaciones según tus gustos e intereses. Además de recomendarte restaurantes, cosas que hacer y lugares para visitar, también te guiarán a los lugares más bellos y escondidos, que podrían ser inaccesibles de ver durante unas vacaciones en crucero.
En un crucero normal, es posible que sólo tengas la oportunidad de desembarcar durante unas horas en los lugares más turísticos. Durante un viaje en barco privado, tendrás la oportunidad de explorar joyas ocultas y playas desiertas e ir por «el camino menos transitado», si eso es lo que te interesa.
No hace falta decir que nuestros destinos son impresionantes y que hay muchos lugares que ver y experimentar, más allá de los principales lugares turísticos. Así, vas a poder explorar la auténtica belleza natural del Caribe, Brasil o Europa, sin limitaciones.
3. MENOS DISTRACCIONES → EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS
Los cruceros ofrecen muchas actividades e infinidad de entretenimientos a bordo que pueden distraernos del destino elegido, ya que, en muchos casos, se prioriza la experiencia dentro del barco más que las salidas y recorridos en destinos de playas. En un alquiler privado, podrás disfrutar plenamente de cada lugar que visites y las actividades que cada uno tiene para ofrecerte.
Con menos distracciones y enfocado en hacerte disfrutar de la compañía y el entorno, el alquiler de un yate te permite pasar un tiempo valioso junto a tus amigos y familiares en el barco, haciendo cosas como charlar, jugar o simplemente admirar el impresionante paisaje y decidir en qué momento bajar a tierra y qué actividades hacer.
4. MÁS FLEXIBILIDAD DE ITINERARIO
Las escalas que podés hacer durante un crucero variarán, pero normalmente sólo duran unas horas y tienen lugar en una isla, en un gran puerto o una ciudad. Sin embargo, es probable que pases la mayor parte del tiempo a bordo del barco, en lugar de explorar los destinos.
Al alquilar un charter náutico, no sólo estás más cerca de la naturaleza, sino que le aportarás a tu viaje una experiencia más auténtica y cercana con el destino que hayas elegido, al tiempo que te proporcionará una flexibilidad increíble en tu viaje.
No vas a tener que adaptar tus planes al horario de nadie más. Solo vos y tu grupo deciden cuándo y dónde desean bajar a tierra, probar deportes acuáticos o practicar snorkel. Es fácil desembarcar en cualquier momento, tanto si se detienen en un puerto deportivo, como si se deciden por ir a la playa más cercana.
5. EVITÁ LAS MULTITUDES DE TURISTAS
Quizá no haga falta decirlo, pero el alquiler de barcos es también unas vacaciones mucho más privadas. En un crucero, estarás rodeado de una multitud de gente vayas donde vayas. Si lo que buscás es una experiencia más privada y personal, el alquiler de barcos es la mejor opción. Tanto si querés compartir tiempo de calidad con tu familia, si buscás un viaje íntimo en pareja o unas vacaciones para disfrutar con amigos, el alquiler de un barco privado te permite conectarte plenamente con tu grupo y con los lugares que elijas visitar.
6. TODOS LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA SON BIENVENIDOS
Menos gente a bordo también significa que tampoco necesitás adherirte a las mismas reglas estrictas que tienen en los cruceros; en este caso, nos referimos específicamente a las regulaciones con respecto a las mascotas.
¿Sabías que permitimos animales domésticos en nuestros alquileres de yates? ¡Así que si tenés un amigo peludo en la familia que te gustaría llevar en tus próximas vacaciones, alquilar un barco es la elección perfecta! Los cruceros suelen exigir que las mascotas vayan atadas cuando no están en el camarote; en cambio, en un charter náutico, tu perro puede pasear libremente y disfrutar de las vacaciones tanto como vos.
7. DISFRUTÁ MEJOR DE LA COMIDA
Aunque no es imposible encontrar buena comida en un crucero, lo más probable es que algunas cosas no estén incluidas en la tarifa del billete y que tenga precios inflados si querés comprarlas a bordo.
Con la flexibilidad de bajar a tierra en cualquier momento y de poder aprovisionarte con las comidas y bebidas que más te gusten, un alquiler de yates es el momento perfecto para explorar la cocina y los productos locales.
El alquiler de un yate es una excelente oportunidad para que los amantes de la buena mesa emprendan un viaje culinario y exploren los sabores locales, ya sea con un chef regional privado a bordo (que se ocupará de prepararte dos o tres comidas al día, incluyendo aperitivos y bebidas entre horas), mediante opciones de aprovisionamiento local o visitando auténticos restaurantes locales.
En definitiva, unas vacaciones en un barco de alquiler son mucho más exclusivas, tanto si se navega con tripulación privada como si no. Con un chárter vas a vivir una experiencia de viaje realmente auténtica y tendrás la oportunidad de sumergirte en la cultura y en la naturaleza de cada lugar que visites. Además, vas a tener flexibilidad para desembarcar cuando quieras para hacer las actividades que más te gusten o simplemente relajarte en un playa paradisíaca.
Te invitamos a contactarnos para conocer mucho más de esta maravillosa experiencia que te espera.
