Muchas vacaciones en velero no siguen un plan fijo. Salís por la mañana, te dejás llevar por el viento, tal vez cambiás de rumbo a mitad del día. Parás a nadar en algún lugar inesperado o te quedás más tiempo en un sitio que te parece perfecto.
Ese es parte de su encanto de viajar en barco. No estás atado a un solo lugar y no tenés que pensarlo demasiado. Un viaje en barco se basa en el movimiento. Explorás, parás, zarpás de nuevo. Cuanto mejores sean esos lugares, más provecho le sacarás al viaje.
Navegar nos da acceso a algunos de los rincones más hermosos del océano; por eso cuidarlo es fundamental para mantenerlo atractivo y sano, porque cuanto mejor esté, mejor se navegará.
Día Mundial de los Océanos, que se celebra cada año el 8 de junio, nos recuerda que cuanto mejor esté el océano, más lindo será disfrutarlo: aguas más limpias, arrecifes más sanos, mejores zonas de navegación. Todo contribuye a un viaje mejor.
Cuando estás en un barco, te fijas en más detalles. Ves cómo cambia el color del agua de una parada a otra. Te das cuenta de dónde hay vida marina, dónde los fondeaderos parecen intactos y dónde las cosas se sienten diferentes. El Día Mundial de los Océanos se trata precisamente de prestar atención a todo esto y asegurarnos de que los lugares por los que navegamos se mantengan así.
Para quienes amamos navegar, esta filosofía es la base de nuestra Promesa al Océano. No se trata de cambiar la experiencia, sino de asegurarnos de que siga mereciendo la pena.
A lo largo de los años, el compromiso es cada vez mayor en pos de la seguridad, el confort y el cuidado del medioambiente. Las embarcaciones han mejorado y han tenido cambios para reducir el impacto sin interferir con la experiencia de viaje. Sistemas más eficientes, motores fueraborda eléctricos en el Mediterráneo; pequeñas mejoras que optimizan el funcionamiento.
Algunos de los mejores cambios son los más sencillos. En ciertos yates, puedes rellenar tu botella de agua potable directamente del grifo, sin la necesidad de utilizar botellas de plástico, sin planificación adicional, una preocupación menos durante tus vacaciones.
Además, nuestro compromiso va más allá del barco. Apoyamos la conservación en los destinos que visitamos, ayudando a proteger los arrecifes, las costas y los fondeaderos por los que transitás.
Y luego están los pequeños detalles. Ser más consciente de los lugares donde fondeamos, cómo gestionamos los residuos durante el viaje y cómo nos movemos en cada parada. No son eventos aislados, son hábitos sencillos que, con el tiempo, marcan la diferencia.
El Día Mundial de los Océanos nos recuerda que cuidar la naturaleza y nuestro entorno es un proceso continuo y al cual todos podemos aportar nuestro granito de arena, porque cuanto mejor esté el mar, mejor será navegarlo y más satisfactoria será la experiencia de nuestro viaje.
