La baja de precios por la pandemia alcanza incluso a los paraísos más sofisticados. (La Nación).
«Si te animás y tenés el dinero, son las vacaciones de tu vida», se puede viajar en enero y febrero a Malé, capital de Maldivas, desde Buenos Aires por US$1.215 ($115.285 pesos finales incluido el impuesto PAIS y por dos aerolíneas de primera línea: Swiss y Lufthansa).
Los responsables de las compañías de turismo más importantes del país señalan que la parálisis que provocó la pandemia hace que los pasajes aéreos sean realmente más que convenientes aún cuando se trate de los destinos costosos como los exóticos: Polinesia, Tailandia o Calgary (Canadá) e incluso Japón.
La parálisis del mercado aerocomercial y los esfuerzos de la industria por recomponer la demanda y reactivar el turismo llevan a que también se pueda volar en plena temporada (por ejemplo) a Papeete, la capital de Polinesia Francesa -un destino que no suele bajar de los US$1.700- hoy cuesta US$1.140 finales, lo que equivaldría a $108.400.
Se calcula una baja de hasta el 30% aproximadamente en los costos de los pasajes siendo el ticket aéreo el factor que más colabora en reducir las tarifas.
Internet se ha vuelto un campo de caza de ofertas turísticas por muchos argentinos, en su mayoría entre 25 y 30 años. Los de mayor edad, prefieren la oportunidad de viajar «low cost» pero hacia destinos que, frente a una situación de rebrote, sea más «cercano» como México, Miami, Caribe y norte de Brasil.
Si bien el escenario para los residentes de AMBA es muy complicado, en otras regiones argentinas comienzan otras fases de cuidados sanitarios reactivando paso a paso el turismo donde en muchas ciudades y pueblos el el principal motor económico.
Hacia Europa…
Iberia, que opera la mayoría de las rutas que unen América Latina con Europa, promociona una «flexibilización de vuelos por la evolución del coronavirus» y bonos canjeables por pasajes. Esta misma modalidad fue implementada por AirEuropa y Copa.
A pesar de que Latam acaba de anunciar su retiro del mercado local, reprograma fechas sin cargos extras y penalidades en otros países en los que opera.
Si bien la pandemia a provocado una de las mayores crisis económicas, quienes tienen posibilidades o destinan todos sus ahorros a los viajes tienen hoy una «ganga» para invertir en el disfrute.
